Arribolak

Arribolak

En los límites de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, encontramos este paraíso marítimo donde disfrutar de la vida marina de nuestras costas. En total son 5km de costa, de los cuales se suele frecuentar la zona con acceso por carretera. Su anchura, como toda nuestra costa, varía según las mareas oscilando entre 10 y 15 m de anchura.

Antiguamente existía un muelle de descarga desde el cual zarpaban los arcos rumbo a la gaviota; actualmente esa comunicación se hace por medio de una tubería submarina visible bajo el agua.

En sus ricas aguas, al resguardo del cabo de Matxitxako, se puede disfrutar de un fondo rocoso que se prolonga hasta 30 m desde la costa con numerosas grietas que dan cobijo a innumerables especies como el cabracho, lábridos, blénidos, espáridos, cefalópodos, crustáceos, etc. Destaca entre ellos la presencia del pez ballesta, una especie poco frecuente en la costa vasca. A partir del fondo rocoso comienza un vasto arenal con presencia de peces planos como rayas y pastinacas. Desde ese mismo arenal, hacia el este, a 1400 m de distancia, se encuentra el barco Mina Mari; otro lugar recomendable para la práctica del submarinismo. Arribolas es importante también para a la reproducción de diferentes aves marinas en el entorno, siendo una zona ZEC (Zona de especial Conservación) y ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves).

Además de ser un lugar ideal para disfrutar de la biodiversidad de nuestro fondo marino, es un excelente lugar para disfrutar de un paisaje geológico extraordinario.

Su nombre en euskera es una descripción literal de su morfología: Harribolak, Harri (piedra) bolak (bolas). Pero, ¿por qué tiene piedras y no arena?. La respuesta está en la energía que soporta de la mar. En este caso, las piedras redondeadas que encontramos a lo largo de Arribolas nos indican que el embate de la mar en esta playa tiene mucha fuerza y esto hace que las mareas se lleven los materiales más pequeños, como los granos de arena, y a su vez vayan, poco a poco, erosionando y redondeando las rocas que caen de los acantilados.

A los pies del Cabo de Matxitxako, en el acantilado, encontramos también un trozo de la historia geológica que incluye algunos aspectos muy significativos de la geología vasca. Desde Arribolas es posible observar una panorámica del conjunto de rocas denominado Grupo Flysch Negro del cabo Matxitxako, que pertenece a los Lugares de Interés Geológico de Urdaibai: aquí tenéis más información.