Patrimonio Cultural
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Urdaibai, con sus marismas, acantilados, ríos y bosques, ha ofrecido un entorno propicio para la evolución cultural y paisajística, reflejo de un pasado tan diverso como sus ecosistemas. En esta cronología descubrirás cómo los asentamientos, construcciones emblemáticas y tradiciones locales han dejado una huella imborrable, articulando una historia viva que nos conecta con generaciones anteriores a lo largo de más de 15.000 años.
Te invitamos a recorrer esta línea del tiempo como una ventana al pasado, donde cada etapa desvela facetas del patrimonio arqueológico, monumental y etnológico que hacen de Urdaibai un territorio único, testigo de una conexión milenaria entre comunidad, paisaje y memoria compartida.
Situada al pie del monte Ereñozar, la cueva de Santimamiñe representa el yacimiento arqueológico más importante de Bizkaia. En su interior se han encontrado restos de asentamientos humanos desde el Magdaleniense medio (c. 14 000 años antes del presente) hasta el Calcolítico (c. 4000 años antes del presente) y alberga casi medio centenar de pinturas rupestres. En 2008, el yacimiento fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
El Megalitismo abarca una amplia colección de monumentos, especialmente funerarios, asociados a la consolidación de las sociedad campesinas entre el V y III milenio AC, en el Neolítico y Calcolítico. En la Reserva de la Biosfera de Urdaibai encontramos, a día de hoy, 10 monumentos megalíticos, de los cuales 9 se agrupan en la Estación megalítica de Sollube. De todas estas manifestaciones funerarias destaca el monumento denominado Katillotxu V, en el que se han localizado una serie organizada de testimonios de arte megalítico.

Considerado como el mayor poblado de la Edad del Hierro de Bizkaia, y el más importante del Cantábrico Oriental, el Castro de Arrola fue uno de los principales centros desde donde se articuló la vida en Urdaibai en la segunda Edad del Hierro (SIII a.C – I a.C) hasta la llegada de los romanos, cuando sus habitantes abandonaron el poblado y se ubicaron a orillas de los ríos y del mar.
También conocido como Oppidum de Marueleza, es el castro mejor conservado de Euskadi, situado entre los municipios de Nabarniz, Arratzu y Mendata, en la cumbre del monte Arrola. Tiene una extensión de 8 hectáreas, aunque se estima que pudo abarcar hasta 13 hectáreas, y contaba con una imponente muralla que rodeaba todo el poblado. Esta muralla tiene una altura entre cinco y seis metros, con una anchura en la base entre 7 y ocho metros y de entre tres y tres metros y medio en la parte superior. Se cree que el poblado contó con tres entradas aunque solo se han encontrado dos, una de ellas totalmente excavada, estudiada y reconstruida.

La tradición popular siempre ha ligado este lugar a la mitología y a la brujería, creyendo que era el lugar habitual de akelarre. Aunque no fuera este el objetivo del recinto, este conjunto monumental, construido en el siglo III a.C., se cree que tuvo un gran valor simbólico en lo social, político y religioso. Debido a carecer de un uso productivo aparente, se estima que estaba destinado a asambleas o actos de tipo ritual de la población del oppidum de Marueleza, situado a unos 800 metros.
Ubicado sobre la cumbre del monte Aixerrota, en Gernika-Lumo, el castro de Kosnoaga es uno de los puntos más interesantes para conocer la forma de vida de los indígenas locales, así como para establecer su interrelación con el núcleo romano de Forua. Los estudio realizados en este yacimiento protohistórico permiten confirmar la presencia de un asentamiento culturalmente enmarcado en la II Edad del Hierro caracterizada por una manifestación cultural local de filiación celtibérica (siglos III a. J.C. y I d. J.C.).
Descubierto por Enrique Arzubiaga en 1983 y emplazado en la ladera sur del monte Añetu, entre los caseríos de Arriatara y Sorbituaga, se trata de un bloque de arenisca de 2,12 m de altura, 0,92 de anchura y 0,25 de grosor. Anteriormente fue interpretado como “menhir” (pieza de piedra que servía para delimitar una zona de pasto) antropomorfo encuadrado dentro del episodio megalítico. Recientemente ha sido definido como un “cromlech” (círculo de piedras hundidas parcialmente en el suelo, que alberga en el centro las cenizas de un cuerpo incinerado). En Euskal Herria se conocen con el nombre de “baratz” y se les encuadra en los inicios de la Edad del Hierro o finales de la Edad del Bronce.
Pese a las hipótesis planteadas, la ausencia de un contexto arqueológico neto impide, hoy por hoy, precisar la cronología y el significado de esta sugestiva pieza del Patrimonio Cultural de Urdaibai.

Diversas canteras situadas entre los municipios de Ereño y Gautegiz Arteaga han dado una caliza conocida como Rojo de Ereño, de color rojizo y excelente calidad. Estas canteras fueron explotadas ya en tiempos de los romanos y continuaron su actividad hasta 1990.
La caliza rosácea que aquí encontramos se formó en el fondo marino en un periodo comprendido entre 145 y 60 millones de años por la acumulación de corales y rudistas, unos moluscos cuyos restos fosilizados proporcionan un bello veteado a la roca. El tono rojizo, por su parte, de debe a los óxidos de hierro que contiene.
El Rojo de Ereño también conocido incorrectamente como mármol de Ereño, es muy apreciada como ornamental y forma parte de edificios emblemáticos como el Teatro Arriaga o el castillo de Arteaga, además de hallarse presente en multitud de fuentes, columnas o capiteles repartidos por toda la geografía vasca.
De entre las canteras sobresale la de Andrabide, en el municipio de Gautegiz Arteaga. Sus espectaculares cortes se pueden visitar con la debida precaución, pues no hay ningún tipo de estructura protectora ni balizado. Para acceder a ella hemos de dejar el automóvil en la entrada de la cantera, situada a 500 m desde el cruce de la comarcal BI-3242 con la BI-2238 sentido Gernika.
Localizado sobre la colina de Elejalde, en Forua, el Poblaco Romano de Forua representa el principal monumento romano de Bizkaia, tanto por su extensión como por su buen grado de conservación. Fue descubierto en 1982 y presenta los primeros indicios de ocupación romana durante los reinados de los emperadores Claudio y Nerón (41 – 68 d. C.). Los trabajos arqueológicos realizados han permitido permitido documentar la existencia de un poblado de aproximadamente 15 hectáreas, del cual se conservan 6 hectáreas, compuesto por edificaciones aisladas y delimitado por una cerca o muro.
Situado 500 metros de altitud en la ladera del monte Sollube se encuentra el yacimiento romano de Tribisburu, datada entre los siglos I y III después de Cristo. Se trata de una necrópolis de cremación única en Bizkaia, compuesto pequeñas celdas cuadrangulares de unos 15 metros cuadrados de superficie en las que se hallaron cenizas y efectos personales de las personas allí enterradas. Se cree que la necrópolis pudo pertenecer a algún asentamiento cercano, como los de Tribis o Demigus en Bermeo.

Descubierto en el año 1986, durante los trabajos de prospección arqueológica realizada por el equipo de arqueología del Poblado romano de Forua, fueron encontrados diversos fragmentos de cerámica romana de los siglos I y III d.c. así como restos de un suelo y un espigón de mampostería caliza de aproximadamente dos metros de grosor. Las piezas encontradas dan testimonio de una actividad cotidiana y relacionada con la explotación de los recursos agrícolas, ganaderos y mineros del entorno más inmediato. Aunque lo que más destaca del yacimiento es la posibilidad de permitir el abrigo de las embarcaciones que partiendo del puerto de Bermeo, transitaban ría arriba hacia los asentamientos, como el de Forua, permitiendo el comercio por la ría.
A partir del siglo V, en la decadencia del Imperio Romano surge un vacío de poder y se da inició uno de los periodos más oscuros de la historia de Euskal Herria, años en los que empiezan a crearse los nuevos poderes creados sobre las ruinas de la administración imperial.
En la Edad Media los señores de Bizkaia hacían el camino de Bilbao a Bermeo para jurar los fueros vizcaínos. No solo por este motivo era importante el camino, sino también por ser utilizado por todas las personas que transitaban entre Bilbao y Urdaibai.
La casa torre Montalbano, fundada en 783, está situada en el barrio Olabezarra en Mentada. Perteneció a Don Fortún López, uno de los primeros Señores de Bizkaia. En el siglo XX, perteneció a la emperatriz María Eugenia de Montijo, Señora de Arteaga y más tarde, paso a manos de los herederos de Don Juan Tomás Gandarias. Destaca su ubicación en una zona elevada, ya que normalmente, las casas torre se situaban en zonas bajas junto a aguas de ríos del que se alimentaban sus ferrería y molinos. Aunque probablemente su propósito fue el de utilizarlo como fortaleza y defensa.
En el barrio de Basondo, en el municipio de Kortezubi, una ermita del siglo S.XVI da la bienvenida a todos aquellos interesados en ver la visita virtual a la cueva de Santimamiñe.
Discreta ella, guarda un secretos bajo sus pies (más que uno más bien). En la primavera de 2007 y gracias a la intervención arqueológica llevada a cabo antes de acondicionar el templo para las visitas virtuales de la cueva de Santimamiñe, se descubrió que bajo esta ermita y en su entorno, existió una iglesia primitiva altomedieval y una necrópolis, además de diversos materiales tardoantiguos que confirmaban que aquélla tuvo una fase de época visigoda (siglo VI), como un hacha de combate y un cuenco de bronce. En el transcurso de la excavación apareció la entrada a una cueva de abundante fauna prehistórica, entre otros los rinocerontes.
Desde el punto de vista social, en el siglo IX se inició un importante crecimiento demográfico reflejado en la aparición de nuevos asentamientos o aldeas. En origen estaban dotadas de autonomía organizativa y pobladas por familias que poseían casa y huertos y participaban en el aprovechamiento comunitario de un terreno que consideraron propio, dedicado al cultivo de cereal, al pasto o al bosque.
Dominando el magnífico paraje de la desembocadura de la ría del Oka, sobre la cueva de Santimamiñe, destaca un pequeño edificio rural, que según J.R. Iturriza fue la antigua parroquia de Ereño hasta 1660. La ermita data del siglo X-XI, construida por los labradores o campesinos de los señores de Bizkaia. Posee en su interior un sepulcro antropomorfo de la edad media y en un lateral un refugio de montaña anexo. Aunque la estratégica ubicación de la colina de Ereñozar propició su uso más allá de la función religiosa, tal y como relata la Crónica de Alfonso XI, que cuenta como en 1334 algunos señores vizcaínos, capitaneados por D. Juan Nuñez de Lara, se refugiaron durante un largo mes en el castillo de Sant Miguel d ´Erencho, para resistir al asedio al que se vieron sometidos por el monarca castellano.
El lugar además es propicio a la fantasía y circulan leyendas en las que se asegura que el Arcángel San Miguel luchó aquí contra el demonio o que las aguas de lluvia que caen del tejado alivian las enfermedades de la piel.
En el siglo XIII el patio del castillo se utilizó como necrópolis y sobre las ruinas de la torre se levantó una iglesia que fue reconstruida en distintos momentos históricos. La necrópolis estuvo en uso hasta el siglo XVI.
Aunque la ermita actual, ubicada en el barrio Isla Bekoa de Gautegiz Arteaga, fue construida en el siglo XVI, destaca en su cabecera una ventana incrustada de claro origen prerrománico de mediados del siglo X al siglo XI.


La ermita de San Juan Bautista y San Lorenzo esta situado en el barrio Lamikiz de Mendata. De ella destaca una ventana prerrománica, reutilizada, presente en otras ermitas de Bizkaia y datada entre los siglos X y XI. La ventana presenta una inscripción en escritura visigoda que conmemora la construcción del templo. El texto, de trazo algo torpe y escrito en letra capital, dice así: “SANCZIUS HABAS”, inscrita en el antepecho de la ventana; en la jamba derecha la inscripción sigue así: “QUI / HECDIFICABIT HAC”. Puede traducirse por “ El abad Sancho, quien edifico esta”.


Aunque el edifico actual es fruto de su reedificación en el siglo XVI, el origen de la ermita es altomedieval, tal y como lo atestigua la ventana prerrománica del siglo XI que se encuentra reutilizada en el ábside.
Situada en una pequeña loma, en el barrio Parezi en Busturia, en las estribaciones del monte Sollube, está ermita existía ya en 1051 tal y como figura en un documento de San Millan de la Cogolla en el que el Conde Iñigo López y su mujer Toda donan al obispo de Araba el monasterios de Santa María de Izpea. La ermita y casa de Parezi con sus pertenecidos era junto con la heredad de la casa de Angiz Beazkoa la mejor y más extensa propiedad que tenía la iglesia de Santa María de Axpe. Eran también las que mayores rentas le producían.

La iglesia parroquial de Santa María es un templo gótico-renacentista situada en el cerro de la atalaya de Mundaka. El edificio ha sido renovado en numerosas ocasiones: en el siglo XVI fue reconstruido y ampliado tras su destrucción en 1446 por Gomez Gonzalez de Butrón, durante las luchas banderizas y la misma suerte corrió la casa torre de los Munaca que se encontraba junto a la iglesia. En el siglo XVII, de nuevo, se llevaron acabo reformas que modificaron su estética actual y en el siglo XIX sufrió otra modificación dejando el aspecto que hoy día conocemos. Históricamente hay referencias de esta iglesia parroquial desde el siglo XI, tal y como consta en un documento de donación del año 1071 conservado en el monasterio de San Miguel de la peña, en Aragón.
La primera noticia documentada de la iglesia de San Vicente de Ugarte data del año 1082 cuando los Señores de Bizkaia don López Iñiguez y doña Tecla la donaron al monasterio de San Millán de la Cogolla. De la primitiva iglesia, según algunos autores fundada en el S.X, se conservan algunos elementos como los canecillo y las dos ventanas de la fachada norte. En el siglo XVIII, el templo cambia radicalmente su estructura debido a una reforma para su ampliación.
Unida a tierra por un puente de piedra de dos ojos, convirtiendo así el peñón en península se encuentra una ermita dedicada al martirio o degollación de San Juan Bautista: San Juan de Gaztelugatxe.
Se trata de un lugar de peregrinación y el santuario más importante de Euskadi cuyo nombre se conoce ya desde los siglos XI y XII los señores de Bizkaia donan al famoso monasterio pirenaico de San Juan de la Peña el templo de San Juan de Gaztelugatxe. Este nombre, San Juan de la Peña, que ha perdurado a través de los siglos, puede llevar a pensar que se trataba de un retoño del famoso monasterio pirenaico, nacido en lo más abrupto de la costa vizcaína, sobre una fortaleza o castillo previo.
La ermita ha sido, a lo largo de los siglos, un lugar de peregrinación de los habitantes de una gran parte de Bizkaia, especialmente de los marineros de los pueblos vecinos.
Según cuenta la leyenda, San Juan Bautista desembarcó en el puerto de Bermeo y llegó al lugar en solo tres pasos: el primero se encuentra en la única puerta en pie de la muralla de Bermeo, San Juan Portal, y el último en una de las 241 escalones que suben a la ermita. Además, todavía quedan restos de un vía crucis que va desde abajo hasta la ermita con fecha del año 1891.

La parroquia de Arratzu, situada a las afueras del núcleo municipal, en el barrio Loiola, no tiene un origen claro y los historiadores no consiguen ponerse de a cuerdo en la época de su edificación: algunos apuntan que fue en el siglo XII y otros en el S. XIII. Según Iturriza, la parroquia de Santo Tomás Apóstol de Arratzu corresponde al siglo XII, cuando el señor del linaje de Arrizua y otros diviseros mandaron construirla.
Fue su patrona principal desde el siglo XIII la Casa de Arteaga (3/4 partes de décimas correspondían al solar de Arteaga y la 1/4 parte restante a la Casa solar de Mezeta).
En estas luchas se engloban tres tipos de enfrentamientos: la nobleza contra el campesinado, la nobleza contra las villas y la nobleza contra sí misma. Este último es el más representativo de los enfrentamientos. En él, los diferentes linajes de la nobleza rural de los territorios de Vizcaya, Guipúzcoa y Álava se aglutinaron en torno a dos familias, los Gamboa y los Oñaz, dando origen a los bandos de los gamboínos y oñacinos. En la Merindad de Busturia predominaba el bando Oñacino y sería a finales del XV y comienzos de XVI cuando llegó el fin de las luchas, gracias a la mejora de las condiciones económicas y políticas generales.
La ermita de San Roman, popularmente conocida como Sandroma, está ubicada en el barrio que lleva el mismo nombre, cerca de la casa torre Muxika. Su fachada cuenta con dos ventanas románicas de gran interés por ser estas extrañas en Bizkaia en la época de su construcción en el siglo S.XIV. Según la documentación que aporta Labayru, se desconoce la existencia de San Román en el siglo XI, mientras que sí la de San Vicente. Este mismo autor afirma que la obra será, por lo menos, de la segunda mitad del siglo XIII Habría que considerarlo un caso en Bizkaia de retardamiento de lo románico.
En cuanto a su origen, se podría ubicar en las casas de los pariente mayores, junto a las cuales, se construían las ermitas y ferrerías, y así cumplir con las exigencias de culto de las familia del señor y sus colonos. Es representativo el hecho de que Doña María Alfonsa de Mugica y su esposo don Gómez González de Butrón, cuando otorgaron testamento en 1406 en una de las cláusulas de éste, se consigna que “en la iglesia de San Román de Mugica se celebren 30 misas comúnmente llamadas de San Gregorio”.

El barrio de Albiz fue uno de los primeros núcleos de las antiguas cofradías de Bizkaia y el origen del linaje de los albiztarras, cuya casa torre fue quemada en más de una ocasión. La construcción –que ahora se encuentra en estado ruinoso– es de estilo gótico renacentista y se reconstruyó en el siglo XVI. Se considera a este linaje como uno de los primeros de Urdaibai y, al parecer, neutral en las guerras de banderizos.
Por lo que muestran antiguas fotografías, tenía tejado a dos aguas y, dada su escasa altura, puede deducirse que la actual estructura se encuentra cortada. Se observan las estrechas ventanas diseñadas para el lanzamiento de flechas (aspilleras).
El palacio de Albiz es del siglo XVIII y presenta dos escudos de armas: el de los albiz y el de Allende-Salazar, dos de los linajes más conocidos de la comarca.
La parroquia de santa María se encuentra ubicada en el barrio Zelaieta de Gautegiz-Arteaga, cerca de la casa torre de Arteaga, cuyos señores fueron los patronos de la iglesia. El templo que actualmente podemos visitar fue erigido a inicios del S. XVII, aunque presenta elementos que demuestran tuvo un antecedente románico de los s.XII-XIV.


La iglesia juradera de Santa Eufemia, o conocida como la iglesia del puerto por su cercanía al mismo, está ubicada en el barrio Gaztelu, dominando la entrada del puerto. Se desconoce cuando se erigió aunque algunos autores afirmar que fue poco después de la fundación de la villa, en el siglo XIII, fecha que se puede ratificar por la ve primera de su mención, en 1297. Santa Eufemia fue constituida como iglesia juradera en el Título I, Ley II del Fuero Viejo de Bizkaia, junto con otras del señorío: los Santos Emeterio y Celedonio de Goikolexea de Larrabetzu, la de Nuestra Señora Santa María La Antigua de la Casa de Juntas de Gernika.

Situada en el alto de Gerekiz, en Morga, la ermita juradera de San Esteban de Gerekiz es una de las más antiguas parroquias de Bizkaia. En ella, se hallaron tres lápidas funerarias de época tardoromana datadas en el S. XIV.
En una de las lápidas se encontró la siguiente inscripción: “TE SEMPRONIE / CONIUGI SUE / POSUET / MEMORIA / CONS CCCC”, cuya traducción viene a ser: Terencio colocó en recuerdo de Sempronia, su mujer en el consulado 400. En otra de ellas con la siguiente inscipción de tres líneas:
(SE) VERINIA (CONI)
VGI SVO SALV (IC)
ALO CERTIMIO
La traducción viene a ser: Severiana dedicó este recuerdo a Salvícalo Certimio, su marido.
En la reconstrucción realizada en 1992, debido al importante incendio que sufrió el tempo en 1961, en su muro se coloraron las réplicas de las lápidas alli encontradas, mientras que las originales se encuentran en el Museo Diocesano de Bilbao.

Ubicada en el barrio Eleizalde de Muxika, esta ermita es considerada uno de los templos más interesantes dentro del gótico rural en Bizkaia. El templo se construyó en dos momentos: la parte de la cabecera, donde se encuentra el altar, es del siglo XIII y el resto de la nave y la portada fueron realizadas hacia 1500. Sobre el altar hay una bovedilla de cañón de madera, habitual en el País Vasco, llamada zeru (cielo) que se construía para proteger la eucaristía durante la consagración.
De la portada pregótica, destacan algunos elementos: el intradós (el interior del arco por su cara cóncava) se pueden observar cuatro figuritas: dos de ellas representado a músicos, y de las otras dos, una a San Pedro con la llave y la otra a san Pablo con el libro. Sus capiteles van decorados con figuritas de guerrero, que aún siendo góticos, mantienen una tipología románica.
El interior de la ermita guarda dos imágenes barrocas de 1730, de San Pedro y San Gregorio Magno. El día de San Pedro, el 29 de junio, se celebra la misa en honor de los santos y durante la Semana Santa se realiza el Vía Crucis siguiendo las estaciones que van desde la parroquia de la Asunción hasta la ermita.

En la cumbre del monte Zarragoitxi de Bermeo, en un punto fundamental para la vigilancia de los accesos de camino que desde Gernika-Lumo llegaba a la villa, se encuentran los lo que algunos autores afirmas fue el alcazar que los Señores de Bizkaia tenían en la villa de Bermeo. Existen otras teorías que defienden que el alcazar se debía ubicar en el centro del casco medieval de Bermeo, donde actualmente se ubica la Iglesia de Santa Maria de la Asunción.
La existencia del alcazar de los Señores de Bizkaia en Bermeo se conoce gracias a la mención que el historiador Iturriza hizo en su Historia de Vizcaya, describiendo que cuando Alfonso XI visitó Bermeo en 1334 se hospedo en el suntuoso alcazar de los Señores de Bizkaia. Labayru, en cambio, describió el lugar de hospedaje del monarca como un fortín. Independientemente de la ubicación del alcazar, se conoce que la existencia del mismo concluyo cunado el conde vizvaino del Tello (hijo de Alfonso XI) lo cedió para que la villa pudiera construir su muralla.

De la ermita de Kurtzio o La Cruz se desconoce su fundación y construcción, pero se sabe de su existencia ya en 1354 gracias a las ordenanzas de la Cofradía de Pescadores, las cuales mencionaban en su capítulo primero cómo tenía que elegirse a los mayordomos de la Cofradía, que debía hacerse en la Yglesia o Hermita de Santa Marina. Aunque actualmente se la conoce como la ermita de Kurtzio, ya que así es como se llama el barrio donde se ubica y también porque es esta escena, la de la crucificción, la que preside su altar principal, también se la conoce como Santa Mañe.
El edificio que actualmente conocemos es consecuencia de una importante intervención que se realizó a principios del siglo XX. Las inundaciones de 1983 provocaron importantes daños en el templo y que se reparo en 1984, año en el que se aprovecho para realizar diferentes ctas arqueológicas en las que se encontraron diferentes sepulturas con restos óseos del siglo XV y XVI, y diferentes piezas de cerámica (‘terra sigillata’) datadas en el siglo II d.C. Gracias a estas obras, también aparecieron unas interesantes ventanas románicas en el ábside y su parte sur, así como la antigua puerta primitiva.

Fundado en 1357 por los Señores de Bizkaia, el Convento de los Franciscanos de Bermeo es el más antiguo de Bizkaia y Gipuzkoa, el claustro, en cambio, sea posiblemente es el más antiguo de Euskadi. El claustro fue construido entre 1424 y 1504 en sillería de piedra arenisca y su decoración está dedicada en gran parte a la iconografía historiada a base de animales depredadores en combate o caza. Los avatares a los que se vio sometido el convento en los últimos siglos son muchos, resultado de guerras, desamortizaciones, etc. En 1882 se estableció la escuela en el primer piso. En 1886 se instaló el peso real en la planta baja y el juzgado municipal. Finalmente, en marzo de 1928 se traslada al claustro del convento el mercado municipal, modificando notablemente su imagen hasta la reciente restauración de 1994.
Asentada sobre una loma desde la que se domina una amplia perspectiva, del linaje de los Muxika, está ubicada estratégicamente controlando el camino medieval desde Bilbao a Gernika y Bermeo y el interior del Duranguesado. Se desconoce la fecha de construcción, pero la actual no es la primitiva construcción de madera que construyó Juan Galindez, hijo de uno de los tres herederos de Hurtado García de Abendaño. Tanto el linaje de los Abendaño, como el de los Muxika-Butrón fueron parte activa de las guerras de banderizos. El solar de Muxika-Butrón era uno de los más importantes de Bizkaia, únicamente superado en riqueza y poder precisamente por el de Abendaño. En 1451 el edificio fue quemado por las hermandades y posteriormente, se convirtió en palacio rural y se renovó en el año 1782, tomando la altura actual, más pequeña que la original.

La puerta de San Juan es la única puerta en pie de las siete que constituían la muralla de Bermeo. La muralla, además de tener una función defensiva, esta marcaba los límites entre el área intramuros, donde los habitantes gozaban de ciertos privilegios, y extramuros. Su construcción se puede datar en 1334, año en el que el rey Alfonso XI concedió 2000 maravedíes para su construcción. En 1353, su hijo, el conde Don Tello, donó las piedras del alcazar de los Señores de Vizcaya para concluir la construcción del muro. Cada uno de las siete puertas o portales de la muralla daba acceso a las principales vías de comunicación de la villa, siendo la de San Juan portal, la que comunicaba Bermeo con San Juan de Gaztelugatxe.
La torre es la obra más antigua del conjunto del edificio, construido con anterioridad al siglo XV. Debido a la coyuntura política de la época, la turbulenta guerra de bandos, la torre cumplía una funcionalidad militar, pero también tenía una papel económico muy importante ya que desde su ubicación se podía controlar gran parte de las actividades productivas del entorno. El palacio adosado a la torre es de finales del siglo XVIII. Actualmente, la torre albega el centro ambiental de Ekoetxea Urdaibai, las oficinas del Servicio de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai y el restaurante Madaixagane.

Frente a las arbitrariedades de los banderizos y a la violencia feudal, los hidalgos rurales y vecinos de villa resistieron empleando distintos mecanismos, entre los que destaca la creación de las Hermandades o alianzas para mantener el orden público y luchar contra el bandidaje de los Parientes Mayores y sus aliados. Estas se dotaron de sus propios cuerpos legales y normativos, antecedentes del derecho foral, y de órganos de gobierno representados en Juntas Generales que, junto a la reactivación económica de mediados del siglo XV, contribuyeron a pacificar los territorios vascos.
A lo largo de la Edad Moderna el gobierno por juntas fueron cobrando mayor entidad y las provincias se fueron consolidando por la acción de las diputaciones.
De la treintena de casas torre que, al parecer, tuvo Bermeo en el siglo XVIII hoy en día solamente queda la Torre Ercilla, un edificio de finales del siglo XV, que aunque tenga características defensivas tuvo un uso más bien residencial. La torre, que perteneció a los Ercilla, está ubicada en el mirador de Torrontero, un lugar estratégico que domina el puerto histórico de la Villa. El aspecto actual dista mucho de esta imagen y tiene que ver con la reforma que sufrió en 1948. En 1944 la Torre de Ercilla fue declarada Monumento Nacional, y en 1947, adquirida por la Diputación vizcaína. Desde 1948, el edificio acoge al Arrantzaleen Museoa-Museo del Pescador.
La iglesia de San Martin de Arrieta fue construida en tres fases épocas y estilos distintos. Lo más antiguo del tempo es el fuste de la torre, de estilo gótico y de finales del siglo XV, una de las torres más antiguas de Bizkaia. El cuerpo de la iglesia se hizo -rehizo- en el siglo XIX en clave neoclásica; la capilla adosada y el campanario son del siglo XX, del año 1910, propiedad y donación respectivamente de la familia Acillona, que tomó la primera como enterramiento.
La iglesia de Santa Maria o Andra Mari de Gernika se comenzó a construir a mediados del siglo XV, combinando los estilos gótico y renacentista, con algunos añadidos barrocos (la espadaña). En el interior, destacan las particulares capillas de los laterales, bajo arcosilios, y en el exterior, destaca la portada gótica, abocinada, con rica ornamentación escultórica, entre la que se destaca el parteluz, con la Virgen sosteniendo al Niño Jesús.
Esta iglesia se construye como símbolo de la prosperidad y la capacidad de los habitantes de la villa medieval de Gernika-Lumo.


El templo de Santiago de Apóstol, de estilo gótico del siglo XV, es una edificación de gran austeridad relejo de la limitada capacidad económica de la comunidad, dedicada básicamente a la agricultura y la ganadería. Uno de sus elementos artísticos más reseñables es la pila bendita, que consta de capitel románico reaprovechado y que cronológicamente podría pertenecer al siglo XII.
Como su propio nombre indica, este puente sobre el río Gola se edificó en piedra y parece que esta característica lo distinguía de otros cercanos. Su construcción nos retrotrae al siglo XVI y presenta un solo arco realizado en sillería caliza, siendo el resto del cuerpo del puente de mampostería. El trazado viario que lo atraviesa se dispone a dos aguas, siendo más alto en el centro que en los accesos. Se trata de un pavimento de encachado realizado a base de cantos de río que no es más que la continuación de la antigua calzada que comunica Mendata con Arratzu.

La fuente de los tres caños de Bermeo, o también conocida como fuente Portu-Zarra, preside la zona cntrar del puerto viejo de Bermeo, un lugar estratégico ya que su función principal era servir agua a los barcos que se hacían a la mar y es el surtidor más antiguo que se conserva en Bizkaia; un precioso “pilar” renacentista del reinado de Carlos V. Sobre los caños, se encuentran encajonados en un temple neoclásico tres escudos: en el centro el de la corona de Castilla, representado por el águila bicéfala coronada, sobre un león y un castillo; a la izquierda el escudo más antiguo de Bermeo que contiene las armas de la villa, con dos lobos sobre una lancha y cuatro pescadores al pié de una ballena y a la derecha el escudo de Bizkaia, representado por un león asomando la cabeza, garras y cola sosteniendo el escudo en el que aparecen dos lobos cruzando el tronco de un roble. Como dato curioso, estos escudos se hallaban en el pórtico de la desaparecida de la iglesia de Santa María de la Atalaya.
La iglesia actual es del siglo XVI y da continuidad al templo originario que aparece documentado ya en 1051. El templo se sitúa en del barrio de Axpe de busturia arrimado a la base del pronunciado escarpe de Atxapunte. Pero es la portada abierta al Sur, en el tramo medio de la nave, la que delata más claramente la cronología del templo, al componer una pantalla ornamental que remite a lo que se ha dado en llamar estilo Reyes Católicos. Esta portada, puntualmente alterada por la erosión y por la impronta de un viejo pórtico, se hace además llamativa por la arenisca empleada en su labra, en abierto contraste con el gris de la sillería caliza utilizada en toda la caja del templo.
El tempo de San Martin de tours presenta la secuencia histórica más completa de todo Bizkaia. La actual tiene su fundación a comienzos del siglo XVI cuya distribución responde al modelo de las iglesias de salón gótico-renacentista; sin divisiones espaciales, permitiendo que la vista no se vea interrumpida ni por muros ni por otros accesorios. En el interior de la iglesia destaca su retablo por su carácter narrativo de estilo rococó realizado por el maestro Juan de Urquiza entre 1754 y 1759.
El lugar donde se sitúa la iglesia cubriría una buena parte del último milenio; la Intervención en el interior de San Martín ha permitido reconocer una continuidad en la ocupación del este lugar desde el Período Romano Alto Imperial (siglo I d. C.) hasta el presente, proporcionando datos para la creación de un modelo histórico de la evolución y características del poblamiento de la franja costera del País Vasco:
- El templo se levanta sobre el solar del Poblado Romano de Forua (siglos I-IV d. C.). A los pies de la Iglesia actual, bajo el coro, se ha recuperado, infrapuesto a los niveles de necrópolis medieval, una estructura muraria que podría identificarse con parte de la planta de un edificio prerrománico.
- Con anterioridad al templo actual fue edificada otra Iglesia, que por sus características técnicas, podría fecharse en la Baja Edad Media, en torno al siglo XIV.
- Bajo el coro se documentó parte de la Necrópolis que debe asociarse al momento de construcción del edificio actual, a partir del siglo XVI.
- En el área central de la Iglesia fue localizada la Necrópolis más moderna de las documentadas en este espacio. Se trata de un cementerio organizado a mediados del siglo XVIII.
El conjunto religioso de de Santa María de Idibaltzaga se ubica en el barrio Eleizalde de Errigoiti. Son dos las fechas de construcción de parte del templo: los muros y la portada son del S. XVI, en cambio, el interior es el resultado de una reforma del S. XIX.
Esta misma iglesia apareció citada en un documento documento de 1051 de San Millán de la Cogolla en La Rioja, por lo que todo indica que, la actual iglesia, se construyó sobre otra medieval anterior.
Sin duda, de la iglesia de Errigoiti destaca una momia de mujer, el Gorputs Santue, considerada milagrosa para tratar problemas del habla. Padres y madres cuyos hijos manifestaban retrasos a la hora de hablar o tenían algún defecto en la lengua acudían a ella y para que esta obrará su milagro los pequeños debían de dar tres vueltas alrededor del atrio de la parroquia y le daban a besar al pequeño una mano de dicha momia.
El nombre de Idibiltzaga tiene su origen en una leyenda que cuanta cómo los habitantes de Errigoiti, tras ser esta nombrada villa, decidieron construir una nueva iglesia pero todo lo que traían para su construcción, al día siguiente era encontrado en la Iglesia antigua. Lo rigoitienses decididos a dar con los malhechores, una noche, 12 de ellos se escondieron y lo que observaron fue a dos bueyes, uno blanco y otro negro, llevándose los troncos y a éstos los guiaba una doncella. La Virgen, dirigiéndose al Buy negro que se detuvo en el barro le ordenó “Ea, idibalzaga” (¡Adelante buey negro!) Y la Vigen y bueyes avanzaron hasta la antigua iglesia. Así pues, esta iglesia se la conoce como “Nuestra Señora de Idibalzaga”.
El solitario roble que acompaña a la iglesia está también cargado de antiguas leyendas, probablemente centros de reunión de las Juntas Vecinales que se celebraban siempre cerca de un árbol referencial. En ella, se dice que se eligió a María Díaz de Haro I “La Buena”, como señora de Bizkaia.
Del siglo XVI, la iglesia de San Andrés sustituye a otra iglesia medieval más antigua desaparecida. Desde el exterior se observa imponente una torre de 1922 rematada por una escultura del Sagrado Corazón de Jesús, pero es lo que se encuentra en su interior lo que hace este templo único en su género: su extraordinaria bóveda interior. Al entrar, la mirada se dirige inevitablemente hacia arriba: una techumbre de madera policromada, articulada mediante arcos, claves y nervaduras de madera que configuran quince bóvedas estrelladas.
Estas bóvedas reproducen complicados diseños de nervaduras tardogóticas de piedra que estaban de moda en las mejores iglesias y catedrales del reino a principios del siglo XVI. Se trata de una replica realizada por expertos que conocían la arquitectura de su tiempo pero que buscaban e satisfacer al gusto más exigente de su época con materiales de bajo costo y accesible en su entorno, como la madera de de roble. Estas bóvedas solo eran habituales en los Países Bajos y en el norte de Francia, lo que indica la estrecha relación de los vascos con estas regiones. Su construcción también está estrechamente ligada con la mar, ya que para su su construcción se destino la lengua de la ballena.

Situados en el valle de Oma en Kortezubi y construidos en el siglo XVI, de los dos molinos de Bolunzulo destacan tres aspecto. El primero, el hecho de no contar con calce ni antepara debido a que aprovechan un desnivel natural del río, por lo que la presa va unida al edificio. El segundo, relacionado a su uso comunal, lo que los convertiría en un ejemplo único en esta zona; esta circunstancia encaja perfectamente en el contexto geoeconómico y social en el que se encuentran. Bolunzulo 1 y Bolunzulo 2 estuvieron en funcionamiento hasta el siglo XX. Por último, de este entorno destaca el sumidero por el que se adentra en su totalidad el río Omaerreka, por el que transcurre 1 km bajo tierra hasta aparecer de nueva en la superficie.
Este tipo de ermitas se situaban a la entrada de los pueblos, en las antiguas calzadas y cerca de las iglesias. Cuando se llevaban los cadáveres a la iglesia parroquial para proceder a su enterramiento, era costumbre detenerse y depositar los mismos en esta ermita, donde se celebraba una misa de cuerpo presente.


La Parroquia de Nuestra Señora de Legendika, en el barrio de Kanala, se trata de un sencillo templo renacentista fundado en 1523, de una nave con cubierta de madera, con bello acceso adovelado y no mal aparejo que se cubre con vigas de madera a la vista. El acceso es lateral de medio punto y tiene otro más a los pies, también de medio punto. La torre, del siglo XIX, es popular y de poca altura. En la actualidad su interior se encuentra muy reformado, dejando la piedra al descubierto al haberse retirado el enlucido que la cubría.
Uno de los elementos artísticos más importantes que conserva la parroquia de Nuestra Señora de Legendika es, sin duda alguna, un relieve de un retablo ya desaparecido, romanista, fechable a fines del siglo XVI y que representa una escena de la Natividad de la Virgen.
Fuera, en el cementerio de Kanala, fechado en su acceso en 1945 y contiguo a los pies del templo, se pueden observar una interesante pila paralelepipédico y copa gallonada encima, del siglo XVI, contemporánea a la construcción del edificio y que hasta hace poco tiempo se conservó en el interior.

La ermita de Santa Cruz, que se encuentra en el alto de Morga, sufrió graves daños durante la guerra civil, siendo una ubicación de gran importancia estratégica dada su proximidad al llamado“Cinturón de hierro”o cinturón defensivo de Bilbao. Esta ermita mantiene las paredes y la portada del siglo XVI, de estilo renacentista, y en su interior se conserva un Cristo de 1580, tal como indica una placa en la fachada. La cumbre sería un buen lugar para contemplar el paisaje, pero, debido a la plantación de pinos solo puede hacerse en algunos puntos de la misma.
La ferrería y el molino de Ea lo forman un conjunto residencial y productivo de cuatro edificios adosados, un sistema hidráulico vinculado – la presa, el canal y el depósito de regulación –, un puente de piedra situado frente a los inmuebles y un entorno de protección. Se sitúa a aproximadamente medio kilómetro de la costa, en la margen izquierda de la ría de Ea aguas abajo y se ubica en un entorno rural rodeado de campos y bosques.
Las referencias documentales relacionadas con la ferrería, el molino y su ubicación corresponden tanto al siglo XVIII como al XVI.
Situado en la orilla derecha de la carretara que conduce de Kortezubi al Santimamiñe se encuentra este horno de técnica áraba que según las dataciones de Carbono 14 realizadas podría tratarse de un horno-tejero construido hacia el siglo XVII. Se trata de un horno de doble cañón con arcos diafragmáticos de ladrillo macizo. El horno está compuesto por dos cámaras, una de combustión abierta al exterior por medio de dichos arcos de medio punto y otra de cocción, semiexcavada en el monte sobre la anterior, con paredes recubiertas con arcilla cocida y extendida a mano, comunicada con la primera por medio de un sistema de agujeros.
El molino de marea de Ozollo errota, Ozolloko errota, Kobaerrota o Portuerrota, ss el único superviviente de los seis molinos ha- rineros de marea que existieron en el estuario de Urdaibai en el siglo XVIII y el mejor conservado de Bizkaia.
Estos molinos mareales, a diferencia de los fluviales, aprovechaban la pleamar para embalsar agua en sus presas y posteriormente accionar el ingenio molinero liberando el agua que accionaba la maquinaria rotatoria de las muelas. Este molino, también llamado Portu Errota y Koba errota, realizaba junto con el de Errota Txiki, la molienda de todo el cereal que se cultivaba en las antiguas vegas de Arteuriak, Orueta y Ozollo.
Se construyó en torno al año 1683 por iniciativa de los señores de Arteaga. Tenía tres pares de piedras y dejó de funcionar en las primeras décadas del siglo XX para convertirse en residencia privada.
La ferrería Olazarra aparece mencionada en documentos de mediados del siglo XVII propiedad de los Condes de Baños, y posteriormente, en 1799 de la condesa de Montijo, de la casa de Arteaga. Fue una importante ferrería mayor que conformaba la industria pesada del momento. Fundían grandes cantidades de mineral de hierro para elaborar lingotes o barras de hierro, susceptibles de venta en el exterior, y sobre todo, de exportación a zonas extrapeninsulares.
El agua que llenaba la antepara era captada en la presa que aún se conserva aguas arriba del Golako, y transportada por un canal que rodeaba la colina de Elexalde, coronada por la iglesia de Santo Tomás, de Arratzu. Dejó de funcionar a mediados del siglo XIX.
Con la crisis del hierro vasco se transformó en molino. El edificio anejo fue molino harinero de dos ejes hasta las dos últimas décadas del siglo XX.Con la crisis del hierro vasco se transformó en molino. El edificio anejo fue molino harinero de dos ejes hasta las dos últimas décadas del siglo XX.

El edificio que hoy alberga la biblioteca municipal de Mundaka, fue un antiguo hospital de peregrinos del Camino de Santigo, también utilizado para enfermos contagiosos. No se conoce el año de su inauguración, pero si el de su cierre en 1632 por orden del Señorío de Bizkaia.
El edificio es de estilo. Neoclásico popular, utilizado también como lonja de pescadores o como matadero.
Majestuoso edificio situado en las vegas del barrio de Kanpantxu en Ajangiz. El edificio actual se encuentra restaurado. Durante siglos parece haber albergado la ferrería más importante del municipio, fomando un conjunto proto-industrial con la cercana ferrería de Goikoerrota. Construido en el siglo XVII por la familia Olaeta-Arestieta, en él nacerán don Francisco Ignacio de Olaeta y Arestieta y su hijo Juan de Olaeta Arestieta y Trobika, quienes serían más tarde diputados generales del Señorío de Bizkaia. Es un palacio de estilo barroco y dispone de una capilla dedicada a San Juan degollado. Cuando la familia originaria dejó el palacio éste se convirtió en caserío.
El inicio de la contemporaneidad no conllevó la vertebración territorial de Euskal Herria. La zona vasca continental quedó inserta en los dominios del estado centralista napoleónico y en el primer tercio de siglo vivió a tenor de la dinámica política francesa, las convulsiones revolucionarias, liberal en 1830 y democrática en 1848. Los vascos peninsulares tras una cruenta guerra civil, además del saldo de destrucciones materiales y de vidas humanas, endeudamiento, represión, deportación y exilio, fueron testigos del desbaratamiento de los sistemas forales y de la gestión de sus restos por sectores liberales nativos, en el marco del emergente Estado liberal español.
Situado aguas abajo de Ozollo Errota en Gautegiz-Arteaga, de este molino de mareas no quedan más que escombros aunque de ellos destaca un preciosos puente realizado en una sola piedra. El molino tomó su nombre por estar situado al lado de una higuera. Poseía dos pares de piedras y se puede ver parte de su depósito de carga con los taludes o “munas” de separación o carga.

Hoy sede del Museo de eusal Herria, el actual palacio de Alegría de 1733 se sitúa en la parte de Gernika que se salvó del bombardeo, junto a la Casa de Juntas y al Parque de lo Pueblos de Europa. En sus inicios, fue una casa Torre, tal y como atestiguan los restos de muro en caliza gris que se pueden observar en la sala de su planta baja. Sus propietarios fueron los Ibargüen, una importante familia noble local que, además de ser los anfitriones del Rey Católico cuando vino a Gernika a jurar los Fueros en 1476, uno de sus miembros, Íñigo Ortiz de Ibargüen, redactó el Fuero Nuevo de Vizcaya en 1526.
La primitiva casa fue incendiada en la revuelta social que estalló en 1717 conocida como la Matxinada de Aduanas, motivada por la intención de los Borbones en trasladar las aduanas vascas desde la línea del Ebro a la costa, con lo que las mercancías que entraban por los puertos se encarecían.
El palacio Chirapozu o Txirapozu está ubicado en el barrio de Altamira en Busturia. Se trata de una edificio edificado en 1791, cuando Manuel de Chirapozu rehacer de nueva la casa heredada tras su vuelta de México.
A esta casa están vinculados dos personajes importantes, José Eusebio de Chirapozu, importante empresario de la zona y José María de Ucelay, uno de los más destacados y renombrados pintores vascos contemporáneos, quien residió en la casa entre 1952 y 1978.
El Palacio Chirapozu es una residencia campestre, cuya construcción se finaliza en 1793, dispuesta en suave pendiente para así dominar la ría de Gernika. Se resuelve en estilo neoclásico de la etapa inicial por lo que son patentes las huellas del estilo precedente barroco.
Reconstruida con las piedras de la antigua inglesia de Santa María de la Atalaya, la actual, la de la Asunción comenzó su construcción en 1823 y no fue inaugurada hasta 1858, debido a la coyuntura histórica del momento coincidiendo las guerras carlistas y la guerra de la independencia. El campanario no fue construido hasta 1898.
Destaca de su exterior la fachada estructurado a partir de columnas y pilastras del orden dórico romano sin ninguna decoración ni advocación a la virgen titular, es uno de los más significativos del neoclasicismo en el País Vasco.
Situada a orillas del río Berrekondo, a pocos metros de presa zaharra, dispone de dos presas que acumulan agua de dos arroyos cercanos. Durante siglos fue una potente ferrería que se abastecía del mineral de hierro procedente de las minas de Somorrostro, en la margen izquierda de la ría de Bilbao. En sus últimos años se especializó en la producción de aperos de labranza y sobre todo de clavos.Posteriormente, con el declive de la producción del hierro, se reconvirtió en molino y llegó a funcionar hasta épocas recientes como mini central hidroeléctrica, abasteciendo de energía a la villa de Gernika-Lumo.
El casino de Mundaka, originariamente fue la Cofradía de Pescadores del pueblo, construido en 1818. El origen del casino se remonta a 1856, con la creación de la Sociedad “Fraternidad Mundaques”, una exclusiva sociedad que entre sus objetivos más relevantes fue la constitución de una biblioteca y una hemeroteca que sirviera de educación de sus socios. Tras años buscando una ubicación, en 1890 llegaron a un acuerdo con la Cofradía de Pescadores sobre cuyo local elevarán un piso. El arquitecto del proyecto y de las posteriores remodelaciones del edificio fue el Sr. Arrupe, un arquitecto con profundas raíces en el neorruralismo.

La Casa de Juntas –y su conjunto– se encuentra en la parte alta de la villa, rodeada de una verja de hierro. Es de estilo neoclásico y fue construida entre 1826 y 1833. Delante del Árbol hay una tribuna de jura y, cercano, un templete circular que cubre el tronco del antiguo roble.
El conjunto tiene, sin duda, un alto valor simbólico. A partir del siglo XV los representantes de las anteiglesias y villas del señorío de Bizkaia se reunían en la zona llamada “Gernikazarra” para decidir en “Juntas Generales” sus asuntos de gobierno. Así sucedió hasta 1877 –año de la abolición de los fueros–, y posteriormente desde 1979, tras 102 años de interrupción.
Entre los vascos –al igual que otros pueblos de Europa– era costumbre reunirse bajo un árbol para discutir y resolver las cuestiones y problemas de la comunidad. Por lo que respecta a Bizkaia, cada territorio administrativo tenía su árbol, pero con el tiempo el de Gernika fue el que prevaleció. Por ello, los reyes castellanos solían venir a la villa a realizar el juramento de respeto de los Fueros de Bizkaia.
Por otro lado, los lehendakaris o presidentes de Euskadi juran o prometen el cargo bajo el Árbol de Gernika, subrayando así el carácter simbólico que hoy en día tiene para los vascos.

La iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Natividad está situada en el barrio Elizalde de Murueta.
Desde finales del siglo XVI se puede rastrear el interés de las gentes de Murueta por poseer una iglesia de mayor condición que la ermita de Santa María, pero la falta de medios frenará siempre el intento. Será a finales del siglo XVIII cuando se practiquen diligencias y consultas sobre la construcción de la iglesia, concretamente en 1774, aunque los resultados no se materializaron hasta que se tuvo la capacidad monetaria suficiente. La nueva iglesia permaneció funcionando, ya como parroquia, desde 1829 hasta 1852 año en que fue trasladada la imagen de Santa María a la nueva iglesia y la ermita quedó como Campo Santo Provisional.
De 1851, la torre del reloj fue construida por un vecino de San Bartolomé con la intención de ceder su uso al pueblo de Busturia. Se sitúa junto a la Torre Madariaga y es de estilo neoclásico: una torre troncopiramidal que dibuja una silueta parecida a la de un faro.
El reloj sigue prestado actualmente sus servicios en el mismo lugar y orientado en la misma posición que originalmente tuvo. El conjunto arquitectónico de la Torre Madariaga acoge en la actualidad el Centro de Interpretación de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai.
El actual Castillo de Artega fue construido a partir de 1856 por encargo de los emperadores franceses Napoleón III y Eugenia de Montijo, sobre la vieja Casa-Torre de 1476 del linaje de los Artega. Este primer edificio estaba dotada de foso, puente levadizo y sólida puerta de herraje, rodeándose por un muro y una cerca externa.
El actual, se construyo en honor al reconocimiento por parte de las Juntas Generales de Bizkaia del hijo de los emperadores francesas como “Vizcaíno originario”, debido al origen vizcaíno de su madre, Eugenia de Montijo, heredera de los señores de Arteaga. La Emperatriz de Francia impulsó la reconstrucción de la casa torre en un proyecto que inició Louis-Auguste Couvrechef, arquitecto de los sitios reales de Francia. El castillo se terminó en 1860. Tanto su trabajo de sillería como la decoración interior eran exquisitos, con salones forrados en madera labrada de roble y nogal. Constituye uno de los primeros ejemplos de estilo neogótico en Bizkaia. Los emperadores franceses no llegaron a residir en el castillo debido a la inestabilidad de la política francesa de la época que acabó por despojarles del trono. Actualmente, el Castillo alberga un hotel.

La ermita de Santa Katalina (o Santa Catalina) está situada en la pequeña península que lleva su nombre, en Mundaka.
Su estratégica ubicación, vigilante a cualquier movimiento de la ría del Oka y soportando, durante su larga historia, las inclemencias del mar y los peligros que de ella acechan, ha hecho de que este lugar sea históricamente deseado por su valor estratégico de carácter defensivo y de vigilancia. Debido a su lejanía del núcleo urbano ha tenido diversos usos: lugar de cuarentena para enfermos de epidemias, lugar de reunión para la cofradía de pescadores y polvorín para suministrar de munición a la fortificación que la rodeaba.
La primitiva ermita del S. XVI, más pequeña que la actual, se derrumbó en 1879, y la nueva fue construida con el esfuerzo de los y las mundaquesas en 1885.

La fábrica de teja de Murueta fue fundadá en 1892 bajo el nombre de “La Estrella”, más adelante refundada como Aurrera S.A. Fue una de las primeras fábricas de Busturialdea y la que originó su transformación industrial. Lo que hoy queda en pie es la reconstrucción de su chimenea de 32 m y lo que antiguamente era el horno de cocción, el único ejemplar de Euskadi del modelo Hoffman.

Situado en el cabo de Matxitxako, en Bermeo, del antiguo faro construido en 1853, conocido como “Faru Zarra”, solamente queda en pie la torre. La Luz que utilizaba era fija con destellos de 4 en 4 segundos y que alcanzaba una distancia de 23 millas (37km); el de mayor alcance en la época. Estaba atendido por tres torreros y entre 1854 y 1863 fue la escuela de ‘guardafaros. Fue atendido por tres torreros hasta 1909, siendo sustituido por el nuevo situado unos 100 metros más arriba y desde entonces esta antigua torre se ha aprovechado como estación meteorológica y como sirena en días con niebla. Desde el 2014 acoge un observatorio de aves marinas y cetáceos, caracterizado por el tono azul de la nueva fachada.

Esta modesta ermita, situada junto en el barrio Abiña, junto a la playa de San Antonio y colonia Infantil de la BBK. Fue construida en 1886 y la leyenda popular dice que San Antonio de Padua, santo portugués del siglo XIII, pasó su niñez en el caserío Abiña, lugar donde nació su abuela.
El edificio del casino de Bermeo, sede de la “Sociedad bermeana” fue construido en 1894 por Severino Achucarro con aspecto de palacete francés. En 1983, a consecuencia de las inundaciones se derrumbó su interior y parte de la fachada. Aunque fue reconstruido, no se pudieron recuperar algunas pinturas de valor de firmas tan importantes como la de Ignacio Zuloaga.
En la actualidad, el edificio alberga la sala Nestor Basterretxea, 2 cafeterías y un restaurante.
Inaugurado en 1909 tras quedar en desuso al antiguo faro, el Faro nuevo fue obra del famoso ingeniero Rafael de La Cerda. El edificio, casa de los torreros, almacenes y depósito de efectos, tiene planta rectangular, componiéndose de un cuerpo central de dos pisos y dos laterales de una sola altura. La fachada principal se ordena en siete ejes de vanos adintelados, siendo el acceso principal en arco de medio punto. En el extremo de NW se levanta una torre prismática octogonal de mampostería con bella cúpula de hierro fundido laminado que aloja el elemento óptico de un destello blanco cada 7 segundos, con un alcance de 35 millas (56.3 km), desde la zona comprendida entre Castro Urdiales y el río Deba.
Esta fábrica de creación de cultura, la primera de Euskadi, fue una antigua fábrica de armas construido en 1916. El edificio está declarado Patrimonio Histórico y ha sido completamente reformado, siendo la nueva fachada creación del artista inglés Liam Gillick.
Se trata de un espacio multifuncional y pionero en nuevas creaciones y tendencias, investigación y formación. La fábrica consta de una superficie de más de 2.000 metros cuadrados, distribuidos en tres plantas.
Los espacios en Astra son moldeables y cuenta con cuatro zonas principales: “Factoría de artes escénicas y expresión corporal”, “Factoría de audiovisuales y diseño”, “Factoría de artes plásticas y manualidades” y “Factoría de la palabra”. Cabe destacar que la gestión de Astra corre a cargo de artistas y colectivos culturales de Gernika-Lumo.

El edificio que alberga el Centro BBK Urdaibai nació con el objetivo de paliar las necesidades de pescadores con una larga vida en el mar. Pero cuando en 1924 la Caja de Ahorros Municipal de Bilbao lo compró al naviero Ramón de la Sota, el prestigioso arquitecto Ricardo Bastida recibió el encargo de reconvertirlo en una colonia infantil, la Colonia Infantil Nuestra Señora de Begoña.
En 1925 abrió sus puertas para acoger 80 menores vizcaínos que iniciaban una estancia de tres meses con el objetivo de volver a sus casas más sanos y fuertes: la desnutrición infantil y la tuberculosis causaba estragos entre las clases más desfavorecidas y es así como la Colonia dio respuesta a esta dura realidad, un refugio en el que las y los pequeños pudieran fortalecerse.
Con un nuevo nombre, Centro BBK Urdaibai (2018), y con un nuevo proyecto, BBK Klima, inicia su andadura en 2020 en plena declaración por parte de numerosas instituciones de todo el mundo de la emergencia climática. En este contexto, se reorientan las actividades de ocio para convertir los ODS relacionados con el componente ambiental (y muy especialmente con el cambio climático) en el eje vertebrador de los talleres que se desarrollan en el programa BBK Udalekuak.

El chalet Kikunbera es uno de los escasos ejercicios en la arquitectura vasca y española de aplicación de la modernidad a la vivienda unifamiliar.
Obra del arquitecto Arzadun, resolvió el encargo con una original solución de casa barco, una idea muy influida por el maquinismo del Movimiento Moderno, como respuesta al emplazamiento en un solar de gran pendiente con amplias vistas sobre el puerto de Bermeo.
La Casa del Niño” se trata de la primera guardería de Euskadi, una de las obras cumbre del art déco en la arquitectura contemporánea de Euskal Herria. Inaugurada en 1930, su construcción vino motivada por la alta mortalidad infantil que se vivía en Bermeo, de forma que se hacía necesario crear un espacio para mejorar las condiciones de los pequeños de la villa marinera.
La construcción de los refugios antiaéreos de Gernika se debe al primer bombardeo en suelo vasco, el bombardeo de Otxandio del 22 de julio de 1936. Teniendo en cuenta este ataque y los siguientes de Bilbao, el Gobierno Vasco se vió en la obligación de decretar la construcción de refugios en todas las localidades, independientemente de su valor estratégico o militar. En Gernika se construyeron al menos seis refugios públicos y un gran número de refugios privados.
Famoso por ser una de los mercados más grandes de Busturialdea, el Mercado de Gernika aglutina todos los lunes a compradores y vendedores de toda la comarca: un punto de encuentro entre sus habitantes.
Actualmente se encuentra cubierto, pero hasta mediados del siglo XX el mercado semanal de los lunes de Gernika se celebraba al aire libre. Después del bombardeo de la villa del 1937 y durante la posterior reconstrucción, se planificó un recinto cerrado para dicho mercado, finalizándose en el 1943. A finales de los años 80 y viendo el estado en el que se encontraba el edificio que nos ocupa el Ayuntamiento decidió demolerlo y construir uno nuevo. Este nuevo mercado se inauguró en el año 1991 y continúa hasta el día de hoy.

El frontón Jai Alai, construido en 1963 Secundino Zuazo es uno de los frontones de cesta punta en activo más grande del mundo. El deporte de la cesta punta figura en el “Libro Guinness de los Records” por ser el deporte con pelota más rápido del mundo (en algunos lanzamientos la velocidad supera los 300 km por hora). Sus características hacen que sea reconocido por los pelotaris como el mejor frontón del mundo.
Sus instalaciones ofrecen demostración completa, práctica en cancha y visita guiada.

