La Casa de Juntas –y su conjunto– se encuentra en la parte alta de la villa, rodeada de una verja de hierro. Es de estilo neoclásico y fue construida entre 1826 y 1833. Delante del Árbol hay una tribuna de jura y, cercano, un templete circular que cubre el tronco del antiguo roble.
El conjunto tiene, sin duda, un alto valor simbólico. A partir del siglo XV los representantes de las anteiglesias y villas del señorío de Bizkaia se reunían en la zona llamada “Gernikazarra” para decidir en “Juntas Generales” sus asuntos de gobierno. Así sucedió hasta 1877 –año de la abolición de los fueros–, y posteriormente desde 1979, tras 102 años de interrupción.
Entre los vascos –al igual que otros pueblos de Europa– era costumbre reunirse bajo un árbol para discutir y resolver las cuestiones y problemas de la comunidad. Por lo que respecta a Bizkaia, cada territorio administrativo tenía su árbol, pero con el tiempo el de Gernika fue el que prevaleció. Por ello, los reyes castellanos solían venir a la villa a realizar el juramento de respeto de los Fueros de Bizkaia.
Por otro lado, los lehendakaris o presidentes de Euskadi juran o prometen el cargo bajo el Árbol de Gernika, subrayando así el carácter simbólico que hoy en día tiene para los vascos.

