El edificio del casino de Bermeo, sede de la “Sociedad bermeana” fue construido en 1894 por Severino Achucarro con aspecto de palacete francés. En 1983, a consecuencia de las inundaciones se derrumbó su interior y parte de la fachada. Aunque fue reconstruido, no se pudieron recuperar algunas pinturas de valor de firmas tan importantes como la de Ignacio Zuloaga.
En la actualidad, el edificio alberga la sala Nestor Basterretxea, 2 cafeterías y un restaurante.