El actual Castillo de Artega fue construido a partir de 1856 por encargo de los emperadores franceses Napoleón III y Eugenia de Montijo, sobre la vieja Casa-Torre de 1476 del linaje de los Artega. Este primer edificio estaba dotada de foso, puente levadizo y sólida puerta de herraje, rodeándose por un muro y una cerca externa.
El actual, se construyo en honor al reconocimiento por parte de las Juntas Generales de Bizkaia del hijo de los emperadores francesas como “Vizcaíno originario”, debido al origen vizcaíno de su madre, Eugenia de Montijo, heredera de los señores de Arteaga. La Emperatriz de Francia impulsó la reconstrucción de la casa torre en un proyecto que inició Louis-Auguste Couvrechef, arquitecto de los sitios reales de Francia. El castillo se terminó en 1860. Tanto su trabajo de sillería como la decoración interior eran exquisitos, con salones forrados en madera labrada de roble y nogal. Constituye uno de los primeros ejemplos de estilo neogótico en Bizkaia. Los emperadores franceses no llegaron a residir en el castillo debido a la inestabilidad de la política francesa de la época que acabó por despojarles del trono. Actualmente, el Castillo alberga un hotel.
