El conjunto religioso de de Santa María de Idibaltzaga se ubica en el barrio Eleizalde de Errigoiti. Son dos las fechas de construcción de parte del templo: los muros y la portada son del S. XVI, en cambio, el interior es el resultado de una reforma del S. XIX.
Esta misma iglesia apareció citada en un documento documento de 1051 de San Millán de la Cogolla en La Rioja, por lo que todo indica que, la actual iglesia, se construyó sobre otra medieval anterior.
Sin duda, de la iglesia de Errigoiti destaca una momia de mujer, el Gorputs Santue, considerada milagrosa para tratar problemas del habla. Padres y madres cuyos hijos manifestaban retrasos a la hora de hablar o tenían algún defecto en la lengua acudían a ella y para que esta obrará su milagro los pequeños debían de dar tres vueltas alrededor del atrio de la parroquia y le daban a besar al pequeño una mano de dicha momia.
El nombre de Idibiltzaga tiene su origen en una leyenda que cuanta cómo los habitantes de Errigoiti, tras ser esta nombrada villa, decidieron construir una nueva iglesia pero todo lo que traían para su construcción, al día siguiente era encontrado en la Iglesia antigua. Lo rigoitienses decididos a dar con los malhechores, una noche, 12 de ellos se escondieron y lo que observaron fue a dos bueyes, uno blanco y otro negro, llevándose los troncos y a éstos los guiaba una doncella. La Virgen, dirigiéndose al Buy negro que se detuvo en el barro le ordenó “Ea, idibalzaga” (¡Adelante buey negro!) Y la Vigen y bueyes avanzaron hasta la antigua iglesia. Así pues, esta iglesia se la conoce como “Nuestra Señora de Idibalzaga”.
El solitario roble que acompaña a la iglesia está también cargado de antiguas leyendas, probablemente centros de reunión de las Juntas Vecinales que se celebraban siempre cerca de un árbol referencial. En ella, se dice que se eligió a María Díaz de Haro I “La Buena”, como señora de Bizkaia.