Reconstruida con las piedras de la antigua inglesia de Santa María de la Atalaya, la actual, la de la Asunción comenzó su construcción en 1823 y no fue inaugurada hasta 1858, debido a la coyuntura histórica del momento coincidiendo las guerras carlistas y la guerra de la independencia. El campanario no fue construido hasta 1898.
Destaca de su exterior la fachada estructurado a partir de columnas y pilastras del orden dórico romano sin ninguna decoración ni advocación a la virgen titular, es uno de los más significativos del neoclasicismo en el País Vasco.