La construcción de los refugios antiaéreos de Gernika se debe al primer bombardeo en suelo vasco, el bombardeo de Otxandio del 22 de julio de 1936. Teniendo en cuenta este ataque y los siguientes de Bilbao, el Gobierno Vasco se vió en la obligación de decretar la construcción de refugios en todas las localidades, independientemente de su valor estratégico o militar. En Gernika se construyeron al menos seis refugios públicos y un gran número de refugios privados.
