
Edorta Unamuno lleva años dedicado a acercar la naturaleza a la ciudadanía a través de la investigación, la divulgación y la conservación. Desde Urdaibai Bird Center y, más recientemente, con el programa Bizi Natura, trabaja para que cada vez más personas descubran la riqueza natural de Urdaibai y comprendan la importancia de proteger este territorio único.
- Desde tu trabajo en Urdaibai Bird Center y ahora también a través del proyecto Bizi Natura, contribuyes a acercar la naturaleza a un público muy diverso. ¿Qué crees que hace de Urdaibai un lugar tan especial para observar y comprender la biodiversidad?
En definitiva, Urdaibai es un auténtico tesoro en términos de biodiversidad. En un espacio relativamente pequeño alberga cientos de especies de fauna y flora, y la labor de divulgación es fundamental para dar a conocer esa riqueza y contribuir a su protección y conservación.
Además, la singularidad de Urdaibai no reside únicamente en el número de especies que acoge. Es también un magnífico ejemplo de convivencia entre las personas y la naturaleza, lo que permite comprender cómo es posible compatibilizar la conservación del medio natural con la actividad humana. Por todo ello, Urdaibai no es solo un lugar excepcional para observar la biodiversidad, sino también un espacio privilegiado para comprender, valorar y cuidar la naturaleza.
El trabajo de divulgación de Urdaibai Bird Center y programas como Bizi Natura han permitido que miles de personas descubran este tesoro natural.
- Bizi Natura nos invita a descubrir Urdaibai desde una mirada diferente. ¿Qué esperas que encuentren o valoren quienes conozcan el territorio a través del programa?

El principal objetivo de Bizi Natura ha sido acercar a la ciudadanía la fauna que tenemos tan cerca de nosotros. Se ha querido abrir los ojos, y también el corazón, a las personas que viven en las ciudades y localidades más pobladas de Euskadi, mostrándoles el día a día de una fauna extraordinaria que habita muy cerca de sus casas. Los datos de audiencia demuestran que las expectativas iniciales se han superado ampliamente.
Al mismo tiempo, me gustaría que quienes visitan Urdaibai comprendieran que la naturaleza no está solo para contemplarla, sino que constituye un patrimonio vivo que debemos cuidar y respetar. Si al finalizar la experiencia se marchan con más curiosidad, una mayor conexión con la naturaleza y una mayor conciencia sobre la importancia de su conservación, creo que el objetivo estará cumplido.
- Gestionar un espacio como Urdaibai Bird Center supone combinar conservación, investigación, divulgación y turismo. ¿Cómo ha evolucionado la forma de acercar la naturaleza al público desde la puesta en marcha del proyecto?
Trabajar en investigación, conservación y divulgación supone un enorme esfuerzo, pero lo cierto es que la Reserva de la Biosfera de Urdaibai necesitaba un centro de estas características, donde las personas visitantes pudieran disfrutar de cerca de las aves, un elemento esencial de la fauna de Urdaibai, y conocer sus procesos migratorios.
Además, las nuevas tecnologías que utilizamos para la observación, junto con las cámaras y detectores en directo, permiten que una persona pueda observar más de 60 especies de aves en una sola mañana, sin causar ninguna molestia ni perjuicio a los animales.
- La Carta Europea de Turismo Sostenible apuesta por compatibilizar la conservación del patrimonio natural con el desarrollo turístico. Desde tu experiencia, ¿qué aspectos consideras fundamentales para seguir avanzando hacia un turismo más responsable en Urdaibai?
En mi opinión, es fundamental preservar el equilibrio entre el turismo y la naturaleza. Para ello resulta imprescindible gestionar adecuadamente el número de visitantes y sus flujos, impulsar la educación ambiental y la sensibilización, y garantizar la participación de la comunidad local.
Asimismo, considero clave fomentar una movilidad más sostenible, priorizar los productos y servicios locales y ofrecer experiencias turísticas que respeten tanto el patrimonio natural como el cultural. Solo así Urdaibai podrá seguir conservando sus valores naturales y culturales y continuar siendo un destino atractivo también para las generaciones futuras.
- Para terminar, las aves tienen su propio lenguaje y cada especie un canto característico. Si Urdaibai tuviera una banda sonora, ¿cómo sonaría?

La banda sonora de Urdaibai sería una mezcla de naturaleza y vida. Al amanecer comenzarían a sonar los cantos de las aves, con cada especie aportando su propia voz al paisaje. El ir y venir del agua en la ría, el movimiento del viento entre las marismas y el murmullo de las hojas crearían una base sonora constante.
A ratos se mezclarían también el romper de las olas del mar y los sonidos cotidianos de los pueblos. En conjunto, sería una banda sonora viva y única, capaz de transmitir serenidad, biodiversidad y el equilibrio que existe entre la naturaleza y quienes habitan este territorio.